|
El pectus excavatum es una depresión del esternón (el hueso
alargado y aplanado que se encuentra en el centro del pecho) y la porción central inferior de las costillas (cartílagos costales)
Es causado por un crecimiento anómalo excesivo del cartílago costal durante el desarrollo de la pared torácica. Estos cartílagos son demasiado largos y empujan el esternón hacia atrás.
El pectus excavatum no siempre se nota al nacimiento (Imagen 1). Por lo general, se hace aparente a los 2 o 3 años de edad. Puede volverse severo más adelante durante la infancia (Imagen 2) y seguir progresando con el
crecimiento de la pubertad.
Imagen 1. Recién nacido con Pectus Excavatum.
Imagen 2. Niño con Pectus Excavatum
Si bien, menos frecuentemente, puede ocurrir que el hundimiento comience tardíamente durante los picos de mayor crecimiento o sea cerca de la adolescencia. Estos son casos de aparición tardía (Imagen 3).
Imagen 3. Pectus Excavatum tardío.
Es 4 veces más común en los varones que en las niñas y ocurre con más frecuencia
en las familias en las que un miembro tiene esta anormalidad.
El pectus excavatum se asocia con otras anormalidades de los músculos y huesos
(musculoesqueléticas), particularmente la escoliosis (15% de casos).
Ocasionalmente los pacientes se quejan de un dolor inespecífico en la pared
torácica.
Los pacientes con pectus Excavatum, suelen adoptar una postura anormal (Postura Cifótica, Imagen 4) que se caracteriza por encorvamiento de la columna dorsal y rotación de los hombros hacia adelante. Esta postura suele empeorar el aspecto del hundimiento y resulta imprescindible corregirla antes de indicar la cirugía.
Imagen 4. Postura Cifótica.
|